martes, 25 de febrero de 2014

Chacarita Juniors

4ta Nota del Diario Protagonistas de General San Martín



El sueño sigue en pie
Por Alan Ezequiel Mineo

Día 3 de febrero. Fue la fecha en la que Chacarita arrancó el segundo semestre de la temporada. Tras los amistosos de preparación y manteniendo los mismos jugadores que afrontaron la primera rueda del campeonato, el equipo dirigido por Carlos Leeb enfrentó a Temperley por Copa Argentina. Un equipo que no iba a contar con las presencias de Jorge Piris en la delantera (sufrió un esguince en su tobillo derecho) ni con el volante Matías Nizzo (lesión en el gemelo de su pierna derecha). Dos bajas más que importantes en el funcionamiento del equipo.


En el sur del Gran Buenos Aires lo esperaba un rival que siempre da que hablar en la categoría. Un rival que se torna difícil para quien lo enfrente, pero con un condimento, que a mi entender, es muy importante estadísticamente hablando: las últimas dos veces que Chacarita se lo enfrentó, lo había derrotado (1-0 el 14/05/12, con Navarro Montoya como DT y 2-1 en la primera rueda de este torneo). Dos victorias consecutivas… ¿llegaría la tercera?

Foto: www.lagloriosatricolor.com.ar

La respuesta a ese interrogante fue cambiante a lo largo del partido: en el primer tiempo, Chacarita golpeó con Ramón Lentini (de penal) y Matías Rosso. 2-0 parcial, con un claro dominio del balón del conjunto visitante, y una escasa participación de Temperley. El segundo tiempo fue distinto, en donde el local tomó el protagonismo de la noche tras el tercer gol de Chacarita (nuevamente Matías Rosso). Los dirigidos por Aníbal Biggeri se encontraron con un penal inexistente, que concretaron en gol. ¿Todos al ataque en busca de la igualdad, aunque se encuentren dos goles abajo? No. El “Funebrero” es el “Funebrero” señoras y señores. ¡Chacarita se complicó, se complica y se va a seguir complicando! ¿Quieren saber por qué? Porque el entrenador todavía no encontró una solución al esquema defensivo que se arma cuando el equipo se cae y porque el DT quiere sufrir de esa manera y asegurarse el resultado. Todo eso pone en riesgo a que el club de San Martin deba experimentar dolor en cada partido.

Carlos Leeb hizo ingresar a Facundo Laumann en lugar de la figura de la cancha Matías Rosso. Con ese panorama, los tres términos fundamentales para lograr ganar un partido, se derrumbaron en un instante: la técnica (cada jugador se vio influenciado en sus características individuales, tras rotar posiciones con el único fin de defender el resultado en ese lapso del partido), la táctica (pasar de la faz ofensiva a defensiva de un momento a otro, sin previa autorización del entrenador, en un primer tiempo que lo tuvo atacando constantemente, y que debió seguir con esa planificación errónea hasta la finalización del partido) y la estrategia (tener el balón en su posesión a entregárselo por completo al rival, sin necesidad de generar espacios para un posible contraataque).

Temperley, creciendo en todos los aspectos por la mentalidad ultradefensiva de su rival, puso el partido 3-2. Y pudo haber igualado el encuentro, sino fuese por la expulsión de uno de sus defensores, que dejó al “Gasolero” sin reacción a pocos minutos del final, y tranquilizando a Chacarita. Final del partido, triunfo ajustado y más que sufrido. ¿Será toda así la Copa Argentina? Se verá si el entrenador “Funebrero” logra encontrar la llave que le permita ser un equipo sin sufrimientos, sin temores, ante el Deportivo Armenio, el sábado 27 de Febrero, en San Martin.

Lentini, figura ante Temperley por Copa Argentina.
Por otra parte, el torneo de la Primera B Metropolitana sigue en pie. Al final de la primera rueda, Chacarita se ubicó muy cerca del 5to puesto, lugar que le permite entrar y disputar el reducido por el ascenso. El segundo rival del semestre (el primero por Copa Argentina) fue Tristán Suarez. Con las lluvias que habían azotado toda la provincia de Buenos Aires, el duelo se mantuvo en duda por el estado de la cancha en Ezeiza, pero el árbitro del encuentro hizo señales de que el partido se debía jugar. Y se jugó nomas… un rato.

67 minutos se pudieron jugar en aquella tarde gris, en donde Chacarita arrancó más que bien el partido: apenas de comenzado el mismo, Ramón Lentini puso en ventaja a su equipo (otra asistencia de Emanuel Moralez y van…). Buenas actuaciones de Matías Rosso, Leandro Coronel (inteligencia a la hora de jugar la pelota), Santiago Fernández y la defensa misma, que tantos problemas tuvo en el semestre anterior. Pero al “Funebrero” le pasa de todo. 

Desde ir ganando con tranquilidad, dominando gran parte del partido, hasta la sorpresa del equipo rival. El “Lechero” llegó al empate tras llegar de manera insólita al área que defiende Fernando Otarola. Jugar al pelotazo sucio fue la clave de su DT Eduardo Pizzo.
 
Al parecer, el gol del empate no le importó nada a Lentini, ya que al minuto siguiente, Chacarita ganaba el partido por 2-1 gracias a él. Otra vez. Gol número 13 para el “Gordo”, y subiéndose a la cima de la tabla de goleadores del torneo de Primera B. ¿Qué haría Chacarita sin su goleador?

Tras el descanso, llegó lo peor. Solo unos minutos jugados y una lluvia torrencial, acompañada de vientos fuertes, hicieron que se suspenda el partido. El día 19 de febrero se completó dicho partido, sin modificación en el marcador.

Matías Rosso promete y mucho.

El siguiente partido, ante Colegiales, no se jugó. El presidente de la institución “funebrera” anunció por la red social twitter que el partido se había suspendido. ¿Otra vez las lluvias? Sí. El caudal de agua caído en la provincia de Buenos Aires fue abundante en esos días, siendo postergados otros partidos además.

El posterior encuentro fue ante Comunicaciones en Agronomía, un rival con quien nunca perdió, jugando de local o visitante (7 partidos). Un partido que terminó 1-1 con varios aspectos a destacar: la aparición de Matías Rosso ya no pasa desapercibida, siendo un delantero veloz, inquietante, sereno, regateador, clave; el debut de Sebastián Romero en el mediocampo (llegó desde el fútbol boliviano), cuya función es más ofensiva que defensiva, ya que pretende llegar al arco rival y rematar de larga distancia; los laterales del equipo, tanto Diego Acuña como Maxi Paredes, por fin han entendido bien como se hace su función, el ida y vuelta a tiempo. Por otra parte, como aspecto negativo se pudo destacar el bajo rendimiento a nivel defensivo que mostró “Chaca” en los últimos 20-30 minutos; el desordenamiento en el mediocampo tras el gol “Cartero”; y los cambios inquietantes e inentendibles para nosotros, los periodistas. ¿Cambiar al goleador Lentini por el volante Miguel Mellado? ¿Dejar a un solo delantero arriba para que se las arregle por si solo? Parece que el DT no quiere ganar… o todavía le cuesta tomar decisiones.

Con estos resultados, Chacarita se ubicó, al final de la fecha 24, con 33 unidades y en 7° posición (con un partido postergado), a sólo 2 puntos del último equipo que estaría entrando al reducido, Defensores de Belgrano.

Panorama aceptable el del “Funebrero” en su estadía en la Primera B Metropolitana. Futuro alentador, porque se han solucionado muchas cosas en comparación a la primera rueda, futbolísticamente hablando. Se viene Atlanta, segundo en el torneo y uno de los clásicos del fútbol argentino que mayor repercusión y tradición tiene. ¿Podrá Chacarita seguir por el buen andar? ¿Será rival fuerte para los demás equipos? Todavía, el sueño sigue en pie.

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